miércoles, 20 de junio de 2012

Quistes simples del hígado

Los quistes simples del hígado son formaciones quísticas intrahepáticas micro o macroscópicas, de origen congénito o no, que contiene líquido seroso y no se comunican con la vía biliar intrahepática o extrahepática. Se los ha denominado también quistes hepáticos benignos, quiste uniloculares, quistes solitarios del hígado, quistes no parasitarios o quiste hepáticos congénitos. Si bien los quistes simples han sido considerados por largo tiempo una rara enfermedad, con el advenimiento de la ecografía y la tomografía su hallazgo es más frecuente en la actualidad, su incidencia en algunas autopsias de adultos es del 1 al 5%. Los quistes simples asintomáticos son más frecuentes en las mujeres, pero los sintomáticos o complicados son aún mucho más frecuentes en mujeres con una relación 9/1 mujeres/hombres.

Foto de un hígado con quistes simples
Los quistes simples se localizan más fácilmente en el lóbulo derecho, suelen hacerse sintomáticos con más frecuencia en personas de 40 a 50 años, casi el 60% de los quistes voluminosos se observan en pacientes mayores a 50 años de edad.

Sintomatología

La mayor parte de la veces la persona que los padece no presenta síntoma alguno, aunque cuando estos alcanzan un tamaño de más de cuatro centímetros pueden aparecer malestares que pueden ser confundidos con otras patologías como por ejemplo molestias abdominales, falta de apetito o arcadas. Como estos pueden ser de diversa etiología es muy importante acudir al especialista para que nos haga la pruebas necesarias de cara a conocer su origen. Raramente, y si ya se hacen muy grandes, pueden aparecer síntomas como infecciones, hemorragias internas o rupturas de los quistes con excreción del líquido que contienen.
Ante la aparición de síntomas ya preocupantes, y cuando una ecografía revele la presencia de los mismos, pero no se pueda saber con certeza su peligrosidad, los doctores procederán a realizar un diagnóstico diferencial para ir eliminando diferentes patologías.
Quistes hepáticos simples vistos en ecografía

Diagnóstico

Lo primero que harán es ver el tipo de lesión que se ve en la ecografía, la resonancia magnética, o el tac que nos hayan practicado, para ir descartando enfermedades como pueden ser:
Quiste Hidatídico: Es fácil de verificar si se ven grupos de quistes y se detecta la presencia de parásitos.
Abcesos: Cursa con dolor con dolor y fiebre y un aumento de proteínas, con lo cual es fácil descartarlo con un analítica como el hemograma.
Poliquistosis: Se detecta ya que va asociada a problemas renales.
Tumores Benignos: Se detectan por la apreciación de engrosamiento y se da en muy pocas ocasiones, se conoce como cistoadenoma.
Tumores Malignos: Tanto el cistocarcinoma como el necrósado son de intervención quirúrgica urgente, el primero suele se provocado por la denigración de uno benigno y el segundo por metástasis procedentes de otros órganos.
Foto donde se aprecian las diferencias entre un hígado norma y uno con quistes

Tratamiento

Por regla general los quistes hepáticos simples no requieren de un tratamiento específico, pero si de un seguimiento continuado para ver como evolucionan. Si en un máximo de tres años no han cambiado su forma o tamaño se procede al alta del paciente.
Cuando presenta complicaciones la mejor opción es la cirugía, que puede ir desde un punción en casos de mucha gravedad, aunque luego se sepa que con seguridad reaparecerán, para evitar males mayores, a cirugías convencionales o menos invasivas como las laparoscópicas.
 Os dejamos con un vídeo.

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